Hemangiomas en niños.


¿Qué son los hemangiomas?

Los hemangiomas son lesiones rojizas constituidas por agrupaciones de vasos sanguíneos, son el tipo de anomalías vasculares mas frecuentes. Es un tumor benigno originado en las células endoteliales, en el que estas se multiplican más rápido que lo que normalmente deberían hacerlo.
Su incidencia varia entre de 10% - 12% en los menores de 1 año y 2% - 3% en recién nacidos. Son mas afectadas los bebes de sexo femenino, la proporción varia entre 6:1 a 2:1.
La mayoría de los hemangiomas aparece durante las primeras semanas de vida y crece de manera rápida durante 6 -12 meses, esta etapa se conoce como fase proliferativa; después comienza el proceso de regresión o involución, el cual es más lento y puede durar desde 1 hasta 7 años. En el 50% de los niños la regresión del tumor esta completa a los 5 años, para el tiempo que el niño alcanza los 10 a 12 años de edad, la involución del tumor esta completa en el 99.9%. En algunos niños permanece un cambio residual en la piel después de la involución, los más frecuentes son atrofia, piel redundante, telangectasias, decoloración y cicatrices.

¿En que partes aparecen los hemangiomas?


Aproximadamente el 60% de los hemangiomas aparecen en el área del cuello y la cabeza, cerca del 25% ocurren en el tronco y el 15% en las extremidades. La mayoría de los hemangiomas (80%) aparece como una lesión única, mientras el 20% restante aparece en múltiples áreas.
La apariencia de un hemangioma depende de muchos factores, entre ellos si es superficial o profundo, si esta en la fase de proliferación o de regresión, o de si es congénito o empezó a crecer después del nacimiento.


¿Cuáles son las complicaciones?

Aunque las complicaciones no son comunes pueden ocurrir en algunos casos. La complicación más común es la ulceración del hemangioma, que puede sangrar e infectarse, ocurre en 5 -10% de los niños con hemangiomas, típicamente ocurren en los labios y las aéreas perianal y genital.

¿Cuál es el tratamiento?

La mayoría de los hemangiomas no requieren de ningún tratamiento aparte de la observación, ya que desaparecen por si solos.
Algunos hemangiomas si requieren intervención, los que ponen en peligro las funciones normales del niño o su vida. Estos incluyen a los hemangiomas que obstruyen la visión o la respiración, los que se ulceran y sangran; y los que distorsionan las características faciales.
Los tratamientos usuales incluyen medicamentos como los corticoesteroides, y si no son efectivos se utiliza vincristina o interferón.  Se emplean modalidades quirúrgicas como la crioterapia, láser, y la cirugía convencional, pero se reserva para aquellos casos en los que ha fallado el tratamiento farmacológico o en los que han quedado secuelas del hemangioma.