Hernia Umbilical en niños o niñas.


¿Qué es una hernia umbilical?

El ombligo funciona durante el embarazo, al ser durante ese tiempo un orificio por donde las estructuras vasculares umbilicales, provenientes de la placenta materna, nutren al feto.
Las hernias umbilicales son comunes, se producen por una debilidad de la pared abdominal, lo que permite que estructuras abdominales como el peritoneo, líquido, o en ocasiones porciones de intestino, sobresalgan y se abulten en el ombligo.

¿Cuáles son las manifestaciones clínicas?

Generalmente las hernias son pequeñas, en estos casos es probable que solo se vea el ombligo que sobresale, se pueden observar mejor cuando el bebe llora porque la presión abdominal aumenta.
Cuando las hernias son grandes, una porción del intestino podría deslizarse hacia adentro o hacia afuera, ocasionando dolor tipo cólico o impidiendo el movimiento de las heces.

¿Cuándo es necesario el tratamiento quirúrgico?

No siempre es necesario operar, alrededor del 90% desaparece espontáneamente antes de que los niños cumplan 3 años, la mayoría de estos en los primeros meses de vida.
Sin embargo es necesario operar cuando:

  • Hernias umbilicales estranguladas: es raro que esto suceda, pero cuando una porción del intestino protruye a través de la hernia y queda atrapado ocasionando un compromiso de la irrigación vascular de la parte del intestino involucrada. Si la hernia presenta dolor o cambio de coloración acuda al doctor de inmediato.
  • Hernias que no han cerrado espontáneamente a los 2 o 3 años.
  • Hernias muy grandes y que podrían ser demasiado molestas.
  • Cuando tienen forma de trompa.

Procedimiento

El cirujano hará una incisión curva debajo del ombligo por la cual localizará y explorará la masa, posteriormente se diseca de los tejidos subyacentes y se corta, o se regresa hacia su posición original en el abdomen. Para terminar se procede a cerrar los tejidos con suturas no absorbibles que son muy fuertes, y finaliza cerrando la piel.
Se puede esperar un resultado excelente, en 2 a 3 semanas se recupera la actividad normal. El pronóstico a largo plazo es óptimo ya que muy rara vez recurre la hernia.